Trump is preparing a stack of changes regarding Cuba

Por Rafael Ponce De León

Este viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump develará los cambios que tiene pensada su administración con respecto a Cuba. Como es sabido, su predecesor Barack Obama le abrió las puertas del comercio y el turismo a este país con el que existió previamente un bloqueo comercial y embargo en todos los niveles durante 56 años. Es de esperar que Trump trabe las políticas de apertura que instauro Obama. El centro de investigaciones Pew indicó días atrás que la apertura de Estados Unidos hacia Cuba es apoyada por casi un 75 por ciento de los estadounidenses, pero esto poco le importa al actual mandatario que ya ha tomado decisiones polémicas y poco populares en algunos casos, en estos pasados meses de gobierno.

Son pocos los cubanos de la vieja guardia que piensan que la isla debería de permanecer bloqueada, las nuevas generaciones de cubano-americanos que viven en Estados Unidos han cambiado la tonalidad de este tema y últimamente son más quienes prefieren una apertura comercial y social con Cuba que los que no.

Entre quienes se oponen figura Marco Rubio, nacido en Estados Unidos, quien es hijo de cubanos y mantiene su forma de pensar intacta, tal cual la de su familia que emigró desde dicho país hace muchos años. Todos sabemos que en Cuba el gobierno es una dictadura y de las peores, en donde los derechos humanos a menudo parecen no existir y donde las libertades individuales se pierden en discursos anti-imperialistas chapados a la antigua con la semblanza del “comunismo caviar” como le dicen últimamente.

Las medidas más duras en la historia reciente de la isla se dieron en abril de 2003, cuando el gobierno apresó a 75 activistas de derechos humanos y periodistas y los sentenció a 20 años de cárcel. Faltas flagrantes sobre los derechos humanos se han cometido en Cuba desde la llegada de Fidel Castro y aun persisten hoy en día bajo el mandato de su hermano Raúl. Los cambios impulsados por Obama abrieron las puertas de Cuba a los estadounidenses, quienes en un número aproximado a los 600 mil visitaron la isla el año pasado.

Estos cambios también tuvieron un efecto comercial como era de esperarse y si bien no se sabe a ciencia cierta el efecto económico que estos han tenido ya que el gobierno cubano no ha sido claro con las cuentas, uno imagina que al ver que tres aerolíneas norteamericanas vuelan hacia y desde la isla a diario, los datos económicos deben de ser positivos.

Entre los cambios que planteará Trump se espera que anuncie la prohibición de llevar a cabo transacciones con el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), una empresa administrada por las Fuerzas Armadas cubanas que controla más del 60 por ciento de la economía del país caribeño. La prohibición de hacer negocios con GEASA será un golpe duro al régimen comunista, ya que éste restringirá el ingreso de divisas.

Trump también se inclina por hacerle más difícil el acceso a la isla a los norteamericanos y es por eso que se espera que ese proceso sea más estricto en el futuro. Otra de las medidas que se espera que sea anunciada por Trump es la de oponerse a levantar el embargo comercial que lleva medio siglo.

Todas las medidas que se han tomado hasta ahora en estos años incluyendo los grandes cambios que sucedieron durante la presidencia de Obama no han logrado aliviar la represión que aplica a diario el régimen comunista, es de esperarse que los anuncios de Trump tampoco logren

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Latin America Editor