Democratic Legislators: Trump Should not Leave Orphans to Children of Immigrants

Washington, 14 jun.- Varios legisladores demócratas pidieron al presidente del país, Donald Trump, que no deje huérfanos a los hijos de padres inmigrantes indocumentados mediante la deportación de los progenitores.

 

Con ocasión del Día del Padre este domingo, el senador demócrata Robert Menéndez y los congresistas del mismo partido Frank Pallone Jr., por Nueva Jersey, y Luis Gutiérrez, por Illinois, reclamaron hoy en una rueda de prensa en el Capitolio que Trump y el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, no separen a las familias.

 

Los legisladores aseguraron que la deportación de un padre deja a las familias sin apoyo emocional y financiero y tiene consecuencias devastadoras para el desarrollo de los niños.

 

En la actualidad, entre 5 y 6 millones de niños nacidos y criados en Estados Unidos tienen a uno o dos progenitores indocumentados en el país que, aunque no son prioridad para ser deportados, corren peligro de expulsión.

 

Estos padres de ciudadanos siguen en el limbo después de que la Acción Diferida para Responsabilidad de los Padres (DAPA) proclamada en 2014 por el entonces presidente del país, Barack Obama (2009-2017), que les amparaba de la deportación, no llegara a entrar en vigor y el Tribunal Supremo no emitiera una decisión definitiva.

 

“Para muchos, este Día del Padre puede ser su último juntos, a menos que algo cambie pronto. Pierden a un padre, a un mentor, a un profesor y a un pilar en sus vidas. Estos niños ponen una cara humana a la crueldad de Trump”, afirmó Menéndez.

 

El senador denunció la “cruel” política migratoria de Trump y defendió que no sólo va en contra de los que tienen antecedentes penales, ya que “no priorizar a nadie, convierte a todos (los inmigrantes indocumentados) en un objetivo (para la deportación)”.

 

“Todos los indocumentados, aunque no hayan cometido ningún crimen, están en peligro (…). Esto es injusto porque no va acorde con los valores de este país. Necesitamos una senda para la ciudadanía de los indocumentados sin crímenes a sus espaldas y que llevan tantas años trabajando duro en EEUU”, aseguró Pallone.

Por su parte, Gutiérrez tildó de “sinsentido” dejar a niños huérfanos por la “agenda antiinmigrante y antifamilia de Trump”.

 

Jesus Peraza, un inmigrante indocumentado hondureño de Baltimore (Maryland) que lleva detenido desde el pasado 9 de marzo después de habitar en la ciudad los últimos 10 años, protagonizó una de las historias humanas detrás de estas demandas.

 

El concejal de Baltimore y representante de Peraza, Zeke Cohen, declaró a Efe que, tras varios meses de detención y después de que le negaran asilo la semana pasada, su deportación es “inminente”.

 

Cohen explicó que la mujer de Peraza, que también es indocumentada, y sus hijos temen ahora represalias, ya que el padre de familia fue testigo de un asesinato en Honduras.

 

Además, el joven de 13 años de Nueva Jersey Joel Massie relató la deportación de su padre a principios del mes pasado y la preocupación de toda la comunidad cristiana indonesia del estado, que escapó de la persecución religiosa de su país de origen.

 

“Estoy triste porque mi papá no está con nosotros. Estoy triste porque no puede vivir el sueño americano. Estoy triste de que viva con miedo y perseguido”, lamentó el joven entre lágrimas.