The debate in Congress on the new health law begins with tensions

Washington, 8 mar.- El debate en el Congreso sobre el plan republicano para derogar la reforma sanitaria del expresidente Barack Obama comenzó hoy con tensiones y enfrentamientos entre conservadores y demócratas, lo que augura una dura y larga discusión sobre el asunto en el Capitolio.

 

Dos comités de la Cámara de Representantes dieron inicio hoy al debate legislativo de los dos textos que conforman la propuesta republicana para derogar la Ley de Cuidado de Salud Asequible impulsada en 2010 por el entonces presidente, el demócrata Barack Obama, y sustituirla por un nuevo plan, una promesa republicana de larga data.

 

Sin embargo, demócratas y republicanos chocaron desde el minuto uno en ambas reuniones ya que los primeros acusan a los conservadores de apresurar el procedimiento en el Congreso para evitar que sus propuestas sean revisadas apropiadamente por los legisladores.

 

Tanto en el Comité de Energía y Comercio, como en el de Medios y Arbitrios, los congresistas protagonizaron duros intercambios en el marco del debate de la nueva de ley de salud, para la que los demócratas ya han presentado cientos de enmiendas con el objetivo de entorpecer el proceso.

 

Si bien sus enmiendas para modificar el proyecto de ley no van a ir muy lejos dada la mayoría republicana, los demócratas están usando estrategias legales para retrasar el procedimiento, obligando, por ejemplo, a que los textos sean leídos por completo durante las audiencias.

 

Kevin Brady, presidente del Comité de Medios y Arbitrios y uno de los impulsores del nuevo plan argumentó que la ley de Obama “se está derrumbando” pero aseguró que el “alivio está en camino”.

 

“El comienzo del debate de hoy es un paso crítico para proporcionar a todos los estadounidenses atención asequible y centrada en el paciente que se adapte a sus necesidades”, dijo Brady.

 

Sin embargo, los demócratas fueron extraordinariamente críticos, asegurando que la reforma sanitaria actual, conocida como Obamacare, ha proporcionado acceso a la salud a más de 20 millones de estadounidenses que antes no tenían cobertura médica, y criticaron duramente la propuesta de los republicanos que, entre otras cosas, prevé recortar las ayudas para los más pobres.

 

En la audiencia del Comité de Energía y Comercio fueron especialmente duros los comentarios del demócrata de más alto rango, Frank Pallone, así como de la congresista por Florida Kathy Castor y el representante por Pensilvania Michael Doyle.

 

Pallone se enfrentó al presidente del comité y coautor de la propuesta, Greg Walden, a quien advirtió de su obligación de llevar a cabo el procedimiento usual para poder analizar el centenar de enmiendas propuestas por los demócratas.

 

En ese sentido, Castor remarcó que para aprobar la reforma sanitaria de Obama en 2010, el Congreso, entonces de mayoría demócrata, llevó a cabo más de 100 audiencias al respecto, escuchó a cerca de dos centenares de testigos y adoptó más de otro centenar de enmiendas.

 

“El proyecto de ley estuvo colgado en internet, disponible para los ciudadanos, durante 40 días antes de que se empezara el debate en el Congreso”, alertó Castor ante la prisa de los republicanos en comenzar en este caso, cuando apenas presentaron su proyecto el lunes por la noche.

 

“Cuando la gente se dé cuenta de lo que están haciendo con esta ley, no van a querer ir a sus distritos”, dijo por su parte Doyle, quien en tono elevado y visiblemente molesto alertó a los republicanos de las consecuencias electorales que tendrá para ellos empeorar la ley de salud en el país.

 

Además, aunque el liderazgo republicano y la Casa Blanca han respaldado el proyecto, la bancada conservadora no está unida alrededor de esta propuesta, y los ultraconservadores por un lado, y los moderados por otro, ya han expresado sus reservas.